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Edredones

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Edredones
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Todo lo que debes saber sobre los Edredones

El edredon es parte de la ropa de cama que no puede faltar en un dormitorio. Su diseño y funcionalidad hacen que puedas utilizarlo durante todo el año. Por eso, nos adentramos al detalle en esta prenda, con una completa ficha técnica de producto, para ayudarte a tomar la decisión de compra más adecuada. Tradicionalmente, el edredon es una pieza de cama muy utilizada en nuestro país. En los últimos años, nuevas formas de cubrecama se han abierto paso, pero, por su funcionalidad y sus modelos, el edredon sigue siendo uno de los favoritos para vestir el dormitorio. 

¿Qué es un edredon?

El edredon es la prenda de cama a mitad de camino entre la colcha y el nórdico. Es frecuente utilizar la colcha en primavera y, prácticamente, no tiene ningún efecto de protección frente al calor. El nórdico es propio de temperaturas más frías, por lo que su uso se reserva únicamente al invierno. En este sentido, la particularidad que presenta el edredon es la posibilidad de ser utilizado en épocas de entretiempo e, incluso, en las más frías, acompañándolo de las cálidas mantas o sábanas de tejidos diferentes. Su función será, por tanto, no solo de protección, para combatir el frío, sino también decorativa. Los edredones son excepcionales aislantes formados por piezas de tela acolchada que protegen nuestro cuerpo, al tiempo que embellecen el espacio. 

¿Qué función cumplen los edredones?

Los edredones cumplen dos finalidades. Por un lado, protección frente a temperaturas medias, consideradas de entretiempo. Habitualmente, los meses comprendidos entre septiembre y noviembre. Pero también frente a periodos de más frío, en cuyo caso, los acompañaríamos de alguna prenda de abrigo, como una manta o sábanas polares. Por otro lado, son elementos decorativos en los que te puedes basar para crear estilo en esa área concreta. Además, podrás adaptarlos siempre a tus gustos y preferencias gracias a la completa gama de modelos y colores disponibles. En este sentido, consiguen hacer el espacio más desenfadado o elegante, según la opción que escojas. 

¿Qué modelos de edredones puedo encontrar? 

El edredon, en habitaciones de matrimonio, siempre consigue impregnar de cierta elegancia la habitación y, tradicionalmente, viene siendo una pieza que viste aún más este espacio del hogar. Ahora bien, a la hora de escoger, no todos los modelos desprenden el mismo aire. El modelo en cuestión, los colores o el tipo de tejido te ayudan a conseguir el estilo que buscas. Puedes escoger entre tres modelos diferentes: el edredon conforter, el edredon ajustable y la colcha edredon. Veamos a qué nos referimos cuando hablamos de cada uno de ellos y cuáles son sus diferencias. 

El edredon conforter se caracteriza por el hecho de que toda la pieza está acolchada a partes iguales, es decir, con el mismo grosor de relleno. Por tanto, su fabricación se ha realizado en una sola pieza. Además, los laterales se ajustan perfectamente. Para conseguirlo, se incorporan unos botones que, al cerrarlos, recogen los volantes del edredon, quedando la pieza perfectamente acoplada. De esta manera, evitamos los posibles tropiezos que se producen al pasar alrededor de la cama. No obstante, este modelo no se presenta siempre con abotonado. En ocasiones, los volantes acolchados quedan al aire.  

El edredon ajustable se utiliza frecuentemente en habitaciones en las que el colchón está colocado sobre una estructura mueble. Por ejemplo, a baja altura del suelo o con cajones en la parte inferior. Un claro ejemplo serían las camas nido. La composición del relleno puede variar y es frecuente la de 100 % poliéster, mientras que el tejido combina 20 % poliéster y 80 % algodón. Los tamaños van desde los 80 cm a la cama de 180 cm. No obstante, como comentábamos en las primeras líneas, es habitual su uso en camas individuales e infantiles. La colcha queda totalmente ajustada al colchón, sin colgar ninguno de sus lados. Se acopla en el interior, como si fuera una sábana bajera. En este sentido, evita preocupaciones a los papás frente a los posibles resfriados que los niños cogen, en invierno, al destaparse frecuentemente. Con el edredon ajustable, los pequeños duermen tapados toda la noche.   

La colcha edredon presenta un gramaje de alrededor de 300 gramos, en las versiones en las que los volantes caen libremente sobre las esquinas de la cama. Pero, en esta categoría, encontraremos también el edredon con volantes y relleno únicamente en la parte superior. De esta forma, la superficie que entra en contacto con el cuerpo es, realmente, la que protege del frío. Los laterales cuelgan sobre las esquinas de la cama, presentando una pequeña apertura, y, al no incluir relleno, caen perfectamente, formando un ángulo recto.

En líneas generales, sin tener en cuenta el diseño, será fundamental prestar atención a las necesidades corporales que tengamos. Es decir, la elección del edredon, en función del nivel térmico, así como del tipo de relleno. Los edredones pueden estar fabricados en algodón, mixto o poliéster y el tejido puede presentar colores y estampados diferentes, que se ajustarán al público al que van dirigidos. Encontraremos edredones infantiles, estampados geométricos, colores atrevidos para públicos más divertidos o colores más serios y tradicionales para públicos más convencionales. Además, ten en cuenta que, siendo la cama el elemento principal de una habitación, la ropa de cama condicionará el resto de la decoración. En las ocasiones en las que el dormitorio se convierta en protagonista, puedes escoger tejidos y colores para la ocasión, como los dorados, marrones nacarados, arabescos o flores. 

¿Cuáles son las ventajas del edredon frente a otros cubrecamas? 

Lo primero que debemos saber es cómo diferenciar el edredon de otro tipo de cubrecamas. Hay dos características esenciales que determinan un modelo u otro: el grosor del relleno y la forma en la que encajan sobre el colchón. El edredon presenta un grosor de en torno a los 250 gramos (en ocasiones, superior, pero de no más de 300). Su relleno no es extraíble. Por tanto, viene cosido y no incluye ningún hueco para acceder al interior. Por otro lado, suele encajar sobre las esquinas. De forma diferente, según el modelo de edredon en cuestión, pero, en cualquier caso, sus costuras están diseñadas para caer sobre las esquinas. 

La principal ventaja del edredon, frente a otros modelos similares, es que podrás ir graduando la temperatura térmica, según añadas o elimines capas. Es decir, si lo compraste pensando únicamente en el comienzo de la temporada otoñal y esta se presenta más fría que de costumbre, podrás ajustar la necesidad de calor, incluyendo en la cama una manta y sábanas más gruesas o, incluso, térmicas. De esta forma, evitas, incluso, el cambio de estilo de la habitación. El espacio permanece tal y como lo habías diseñado, modificando únicamente el interior de la cama. Esto es una ventaja, frente a otras modalidades de cubrecama, en las que el cambio de funda, por ejemplo, puede repercutir en el cambio de cojines decorativos, al alterar los colores o estampados.

Una última ventaja está relacionada con la limpieza. El edredon permite una limpieza más gradual y menos intensa que la que se da en otros tipos de cubrecama. Con el uso del edredon será más frecuente que limpies las sábanas o los elementos que están en contacto directo con el cuerpo. En este sentido, se consigue que los edredones sean unas de las piezas más resistentes y duraderas de la cama. Sobre todo, si utilizas sábanas que reduzcan la necesidad de limpieza, los aireas como corresponde tras cada uso y los almacenas como debes cuando finaliza la temporada. 

¿Cómo elegir el edredon ideal?

Para elegir el edredon ideal, déjate asesorar por profesionales. Es importante conocer bien los gramajes de cada uno de los modelos, así como las diferencias que presentan, frente a otras opciones de cubrecama, como los edredones nordicos o las colchas. En este sentido, el nórdico presenta, como similitud, que, según el grosor de su relleno, podrías abrigar con las mismas condiciones que un edredon. No obstante, los edredones nórdicos se utilizan preferiblemente en condiciones climáticas mucho más gélidas. Sus gramajes pueden alcanzar los 500 gramos. Por tanto, es evidente que su capacidad de calentar es mucho mayor. Es cierto que podemos reducir su temperatura térmica incluyendo rellenos de 120 gramos. Por lo que respecta a la colcha, su grosor nunca supera los 150 gramos, por lo que, en la mayoría de ocasiones, su función se reduce a la meramente decorativa. O a la necesidad del consumidor de que alguna pieza de ropa caiga sobre el cuerpo a modo de protección. Debes optar por el edredon en épocas de entretiempo, si no eres una persona friolera o si sueles mantener la casa caldeada cuando el frío comienza a ser protagonista.

Desde el punto de vista estético, el edredon es mucho más elegante que el resto de opciones. Según la modalidad que escojas, entre las vistas anteriormente, conseguirás un ambiente señorial, convirtiendo la estancia en casi tan importante como otras de la casa. Si incorporas, además, cojines a juego, como parte de la ropa de cama, el resultado será aún más elegante. 

¿Cómo debes cuidar el edredon?

Para que la ropa de cama esté como nueva, de una temporada a otra, es fundamental ser responsable en sus cuidados. Esto implica atención en el uso y también en el proceso de limpieza. La finalidad es que la pieza esté como el primer día. No importa que compres edredones baratos. Debes conseguir mantener siempre la calidad de los tejidos. 

En primer lugar, tanto para el lavado como para el secado, tendrás que tener en cuenta las etiquetas de cuidados que vienen en los edredones. Estas servirán de guía y debes seguir sus consejos, en forma de iconos, al pie de la letra. Los edredones podrán lavarse en seco o a máquina. Recomendamos una primera limpieza, a pesar de que el producto viene limpio de fábrica. Un lavado express con el que conseguirás suavizar el tejido y eliminar la rigidez del relleno. 

Cada día debes airear la ropa de cama. Bastarán 15 minutos para conseguirlo, pero es importante para eliminar la humedad y los ácaros que pueden acumularse tras la noche. En el momento de la limpieza, es importante recuperar las etiquetas de lavado que mencionábamos al comienzo. No obstante, el agua tibia es la recomendada. Permite eliminar los ácaros que permanecen en los tejidos tras las semanas de uso y, al mismo tiempo, no daña las fibras. Y, en cualquier caso, utilizarás agua fría, si así viene indicado en la etiqueta.

Ten en cuenta que los edredones infantiles (principalmente, en los primeros meses o años de vida de los pequeños, al igual que sucede con el resto de prendas) deberían ser lavados con un jabón específico que no tenga pH neutro. Sería conveniente evitar el uso de suavizante y no únicamente en el caso de los pequeños. Este producto daña igualmente cualquier tipo de prenda. Por tanto, prescindir de él podría convertirse en un hábito.

Si apuestas por planchar los edredones, será recomendable que el proceso relativo a la secadora no se alargue demasiado. De esta manera, evitarás arrugas excesivas y será más fácil eliminarlas con el vapor de la plancha. Debes planchar las prendas del centro al exterior y, si contienen encajes, tendrás que plancharlos del revés, para evitar dañarlos. 

Cuando se acerca el cambio de temporada, es habitual preguntarse si los edredones deben guardarse limpios. Es fundamental darles el correspondiente lavado antes de guardarlos. De esta manera, nos aseguramos de que los ácaros no se quedan en la ropa ni van a parar a otras prendas que puedas tener en el armario. Evita utilizar cajas de almacenaje de cartón. Nada mejor que las cajas de plástico (a ser posible, con ventilación en la parte de la tapa) con el fin de que la prenda respire mientras esté guardada y no olvides incluir productos antiácaros o bolsitas de olor, para proteger las fibras de la humedad. Cuando comience la temporada y necesites sacar de nuevo la prenda, puedes lavarla, para respirar esa sensación de limpieza o colocarla directamente sobre la cama.